Hace bastante que no me paso a escribir por aquí, pero antes de explicar los diferentes motivos por los que no he continuado, contaré algunas de mis vivencias para zanjar de una vez mi pasado y empezar a hablar del presente, que es lo que verdaderamente me gustaría.
En fin, necesito disparar, así que lo haré, dispararé cada recuerdo para sacarlo de dentro de mí y quitarme un pequeño peso de encima, ya que guardarme las cosas no siempre es sano...
¿Recordáis a aquel que mencioné que era hetero y al cuál llegué a amar por encima de todas las cosas? Hubo alguien que siempre estuvo a mi lado, y que tiempo después, sobrepasó todo eso, dejando al otro por los suelos. De él sí que me atrevo a decir su nombre: Kyo.
Al principio éramos colegas, como en todo comienzo. Cuando le conocí, él solo formaba parte de mi staff en Kuroyume. Trabajaba para mí, y además era mi admirador, aún recuerdo como me miraba diciendo que quería ser como yo.
Pues pasaron los años, él consiguió debutar con su banda y conseguir así su sueño. Ahora todo el mundo conoce a Kyo y a Dir en Grey. Me sentí y me siento orgulloso de él, en realidad.
Mantuvimos el contacto, nos hicimos íntimos amigos, solíamos quedar, visitarnos el uno al otro, hasta que un día me vi acostumbrado a verle y sentirle cerca de mí. Comprendí que era más que atracción, y que por su forma de mirarme, más allá de la admiración y el respeto, sentía lo mismo que yo por él. No recuerdo cuánto tiempo estuvimos siendo amantes... Porque él tenía pareja.
Desapareció entonces para no volver por meses y meses, y la verdad es que aquello dejó huella en mí, era algo inalcanzable pero al mismo tiempo no, porque podía estar con él. Pero cuando desapareció comprendí que todo fue una mera ilusión, y que como siempre, terminaba siendo yo el jodido.
Al menos hoy en día, todo eso lo he superado. Ahora solo son recuerdos, y después de lo que pasó con Kyo, mi vida era un completo descontrol. Yo mismo me rompí el corazón, me prometí a mí mismo no querer a nadie más, no amar a nadie más, me volví frío y distante, desconfiado, y así estuve por casi un año. Solo conocía el alcohol (otra vez), el sexo y la música. Y no por culpa de Kyo, sino por todos los tropiezos que tuve en mis 45 años de existencia, porque cuando creí ser feliz con alguien, me dejaban solo.
A pesar de negarme a más relaciones con otras personas, a finales de 2013 conocí a Anis. Nos hicimos amigos, no pensé que sucedería nada más, pero empezó a haber un tonteo bastante notable entre ambos. Yo tan solo me lo tomaba como un juego, total, iba a terminar en mi cama igualmente, como objeto que yo era. Pero no, terminé atrapado en ese maldito juego, volví a enamorarme y salí perdiendo. ¿Por qué? No hace falta ni que lo diga...
Todos me abandonan, me utilizan o se ríen de mí. Me han hecho cosas horribles (cosas que no mencionaré), he presenciado cosas que ojalá no hubiera visto jamás.
Pero gracias a Dios, eso a día de hoy parece no ocurrirme... Porque una luz abrió la puerta de mi oscura habitación y me abrazó. Cuando más destrozado me sentía, cuando más solo y estúpido me sentía, allí estaba Motoyuki para salvarme... Pero de él hablaré la próxima vez. No adelantaré nada más. Todo lo que mencioné antes de este párrafo, tiene que ver con mi pasado, el presente parece ir mejorando en cuanto a relaciones se refiere...
En
estos meses, Hikari ha ido a vivir conmigo, ya no vive con mi madre
porque ha enfermado, pero de todos modos, se queda más tiempo con mi
ex-mujer que conmigo... La echo mucho de menos, mi pequeño pétalo.
Pero en fin, ya no desvarío más. A partir de ahora, si tengo que mencionar algo de mi pasado serán cosas puntuales, este ha sido todo el resumen que veréis...